
Don Manuel Juñent, proveniente de Cataluña, llega a Mendoza en 1909 con tan solo 22 años de edad lleno de expectativas y en búsqueda de oportunidades. Debido al incansable esfuerzo en su trabajo comienza a introducirse en el mundo de la floricultura, con el pasar de algunos años logra dar los primeros pasos como emprendedor e inaugura un jardín comercial que prontamente, con la ayuda familiar, se convertiría en el principal emporio floricultor de la calle 25 de mayo.