
Promponemos un consumo de piezas elaboradas por comunidades, productores y artesanos locales, que rompen el molde del consumo estandarizado y proponen una decoración vinculada al arraigo.
Los productos artesanales ya sea totalmente a mano, o con la ayuda de herramientas manuales o incluso medios mecánicos, se caracterizan por la preponderancia de la intervención creativa plasmada en el producto acabado. La gastronomía y el interiorismo en general han comenzado a incorporar esta perspectiva en sus proyectos, buscando generar una conexión más allá de lo estético.